Edith Chacon

Miembro de Comite de Apoyo a Privados de Libertad -CAPRIL

Edith Chacon was born in  El Salvador and fled to the United States in 1992. I was pregnant of my son Jose. It was difficult for me to come to a country in which I had no one to provide support. But little by little I got used to the culture and the routine of this country.

 The community I live in has seen a lot of youth violence, in recent years that violence has reduced. I would see many gang members and many youth getting into them. My son, Jose was raised in this community and one day he made a mistake and was sentenced to prison.

Mi hijo, José creció en esta comunidad hasta que un día por causa de un error cayó en prisión, me lo condenaron a 19 años siendo inocente y hasta ahorita el ya lleva 6 años encarcelado. Pero gracias a la ayuda de Homies Unidos que nos han dado el apoyo y la oportunidad de ir a sacramento y luchar por los que están privados de libertad, gracias a todo esto que hemos luchado le an bajado mi hijo tiene parole para el 2022.

Una amiga mía, me dijo de esta organización, Homies Unidos y poco a poco fui involucrando en todo lo que hacen, no solo para mi hijo pero también para otros muchachos y muchachas que están privados de libertad y también para esas familias que no pueden estar aquí. Al asistir a las reuniones, yo me sentía muy bien porque aquí miro a madres y familias que están pasando el mismo problemas que mi, de tener un ser querido en la cárcel, para una madre es muy difícil saber que cuando se cierra la puerta de la casa queda alguien afuera. La reuniones me dio una oportunidad de desahogarme con otras personas que saben de este dolor y me sentia bien porque sabia que tenia ese apoyo de parte de todos. Cuando vamos a sacramento a hacer la visitas legislativas, nosotros llevamos billes y hablamos con los legisladores, y eso me hace sentir bien porque se que nosotros estamos haciendo una lucha y somos la voz de los que están encarcelados y de eso que no nos pueden acompañar. Lo que me inspira a seguir adelante es que yo se que al final del túnel a una esperanza de ver a nuestros seres queridos libres, todo también con la ayuda de Dios.